Resumen
Las dos unidades anteriores construyeron, sobre la misma lengua, dos nociones de lo que se sigue de unas premisas: la deducción, , que obtiene cadenas de otras con axiomas y reglas sin preguntar qué significan, y la consecuencia semántica, , que recorre valoraciones sin escribir deducción alguna. Esta clase demuestra que, para conjuntos finitos de premisas, ambas nociones coinciden. La corrección () se demuestra por inducción fuerte sobre el número de líneas de la deducción, con un caso por cada axioma y por cada regla, incluida la del reemplazo de la doble negación; de ella se siguen la consistencia del sistema y un método para probar que una fórmula no es deducible. El recíproco, la completitud, exige un instrumento nuevo: el lema de Kalmár, que convierte cada fila de la tabla de verdad de una fórmula en una deducción y cuya inducción sobre la complejidad tiene un solo caso compuesto, porque la negación conjunta es el único conector primitivo; para ese caso se deducen en el sistema tres lemas sobre la negación conjunta. Eliminando después una a una, con la prueba por casos, las hipótesis que fijan la fila, se obtiene que toda tautología es un teorema, y con los dos teoremas de deducción, que toda consecuencia de un conjunto finito de premisas se deduce de él. De ello se siguen la decidibilidad de la deducción desde premisas finitas y la coincidencia de la equivalencia probada con la semántica. El caso de infinitas premisas queda para la clase siguiente, porque exige el teorema de compacidad.
Objetivos de aprendizaje
- Enunciar la corrección y la completitud en sus formas débil, finita y fuerte, distinguirlas como propiedades independientes y explicar por qué el argumento que obtiene la completitud «por la corrección» es circular.
- Demostrar la corrección por inducción fuerte sobre el número de líneas, incluido el caso de la regla del reemplazo de la doble negación, y usarla para probar la consistencia del sistema y la no deducibilidad de fórmulas concretas.
- Deducir en el sistema del curso los tres lemas de la negación conjunta y demostrar con ellos, por inducción sobre la complejidad, el lema de Kalmár.
- Demostrar la completitud débil eliminando hipótesis con la prueba por casos, y la completitud para conjuntos finitos de premisas con los dos teoremas de deducción.
- Aplicar la coincidencia de la deducción y la consecuencia para decidir deducibilidad, equivalencia probada y consistencia, y para analizar qué ocurre al añadir reglas al sistema.
Dos preguntas sobre el sistema del curso
La unidad sobre la deducción fijó el sistema del curso: los esquemas de axiomas A1, A2 y A3 de Łukasiewicz y dos reglas, el modus ponens (MP) y el reemplazo de la doble negación (RDN), que la clase sobre las cuatro técnicas de deducción añadió después de demostrar la doble negación. Una deducción desde un conjunto es una sucesión finita de fórmulas en la que cada una es un axioma, un elemento de , el resultado del modus ponens aplicado a dos fórmulas anteriores o el resultado de RDN aplicada a una anterior; significa que hay una deducción desde cuya última fórmula es . La unidad sobre la semántica, por su parte, definió en la clase sobre consecuencia y equivalencia semántica la relación : toda valoración que satisface todas las fórmulas de satisface . Ambas relaciones se escriben con el mismo patrón, un conjunto a la izquierda y una fórmula a la derecha; ahora bien, su naturaleza es opuesta. La primera es sintáctica y existencial: afirma que existe un objeto finito, una deducción, que se puede revisar signo por signo. La segunda es semántica y universal: afirma algo de todas las valoraciones, que son infinitas, y cada una de las cuales da valor a infinitas variables.
Dos preguntas se plantean, por tanto, sobre el sistema. La primera: ¿deduce solo lo que debe? Se dice que el sistema es correcto si, para todo conjunto y toda fórmula , implica : lo que se deduce de unas premisas es verdadero bajo toda valoración que hace verdaderas las premisas. La segunda: ¿deduce todo lo que debe? Se dice que el sistema es completo si implica . La completitud admite tres grados, según los conjuntos de premisas que abarca:
- completitud débil: si , entonces ; toda tautología es un teorema;
- completitud para conjuntos finitos: si , entonces ;
- completitud fuerte: si , entonces , para un conjunto cualquiera, también infinito.
Esta clase demuestra la corrección y los dos primeros grados de la completitud. El tercero se demuestra en la clase sobre el teorema de compacidad, y la razón de esa división se explicará al final de la clase.
Lo que no hay que decir
El artículo del que procede esta clase llamaba «solvencia» a la corrección, calco del inglés soundness; el término castellano es «corrección», y es el que el curso usa. Además, la definía como la propiedad del sistema «de inferir una expresión a partir de un conjunto de expresiones», que es la deducibilidad misma y no una propiedad del sistema. Los errores de fondo, sin embargo, eran otros dos.
El primero era afirmar que la corrección y la completitud «se pueden inferir una de la otra». Son propiedades independientes: el sistema de Łukasiewicz, sin la regla RDN, es correcto (la demostración de esta clase lo prueba, suprimiendo un caso) y no es completo (la clase sobre los sistemas deductivos formales exhibió una tautología que no deduce); y un sistema que adoptara todas las fórmulas como axiomas sería completo sin ser correcto. El problema resuelto 2 examina ambos ejemplos.
El segundo error es más grave, porque presentaba como demostración de la completitud un argumento circular. Decía, en sustancia: si , entonces, por el teorema de deducción, ; «por la corrección», ; y por el teorema de deducción semántico, . Ahora bien, la corrección dice que lo deducible es válido, y su contrapositiva, que lo que no es válido no es deducible:
El paso del argumento va en el otro sentido, de a , que es la contrapositiva de , es decir, de la completitud débil. Si esto es así, el argumento supone lo que pretende demostrar. De ello se sigue que la completitud no se «infiere de un modo sencillo», como afirmaba el artículo: es el resultado más profundo del curso, y su demostración ocupa la mayor parte de esta clase. Por último, el artículo resumía la completitud diciendo que «todas las expresiones verdaderas tienen una demostración»; lo que tiene demostración es lo válido, verdadero bajo toda valoración, no lo verdadero bajo alguna: la variable es verdadera bajo muchas valoraciones, y no es un teorema.
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