Resumen
Esta entrada no es una clase más, sino el recuento final del curso: recuerda los siete objetivos de aprendizaje que el plan de estudios se propuso al comienzo, muestra en una sola figura a cuál de ellos se asignó cada clase de cada unidad, explica cómo se trabajó cada objetivo a lo largo de las siete unidades, señala lo que el curso deja a los cursos de redacción que lo tienen por base y enseña a leer la autoevaluación por objetivo, que reúne el primer intento de las evaluaciones de salida de las unidades.
Objetivos de aprendizaje
- Enunciar los siete objetivos globales del curso y reconocer en qué unidades y clases se trabajó cada uno.
- Distinguir los objetivos que tienen una unidad propia de los que recorren varias, y explicar cómo se ejercitan estos últimos.
- Distinguir lo que el curso enseñó, la composición de los documentos académicos, de lo que deja a los cursos de redacción de cada disciplina.
- Decidir, a partir de la autoevaluación por objetivo, de la figura y de los desafíos de cada síntesis, qué unidades y qué clases conviene repasar.
Lo que el curso se propuso
Todos los cursos del sitio exigen escribir demostraciones, soluciones, informes y ensayos, pero ninguno enseña la herramienta con que esos textos se componen en la academia. El curso nació, por tanto, con un propósito general: que quien lo termine sepa componer con LaTeX, en cualquier disciplina, el trabajo académico completo, desde el archivo vacío hasta el documento que su destino acepta, con el texto en sus idiomas, la estructura de un documento largo, las fórmulas, las tablas, las figuras y la bibliografía. La clase sobre el plan de estudios desplegó ese propósito en siete objetivos de aprendizaje globales, que conviene tener a la vista con la numeración con que la figura los cita:
- Producir y compilar documentos, diagnosticando y corrigiendo sus errores.
- Componer correctamente texto en varios idiomas y alfabetos.
- Estructurar documentos largos con referencias internas.
- Escribir matemáticas y lógica con notación correcta.
- Presentar tablas y figuras legibles.
- Gestionar la bibliografía y citar según la convención de cada disciplina.
- Elegir la clase de documento adecuada a cada género académico.
Cada clase del curso declaró, además, sus propios objetivos específicos. Las clases no dicen a qué objetivo global sirve cada uno; esa correspondencia es una lectura hecha desde fuera, con el mismo método que en los cursos de Álgebra y Geometría. Cada objetivo específico se asigna a un objetivo global principal y, si los toca, a otros secundarios; cada uno cuenta entero en su principal y por mitad en cada secundario, y la clase se une como principal al objetivo global que reúne más peso y como secundarios a los demás que reciben alguno. Las introducciones siguen la misma regla. Las síntesis, en cambio, siguen un criterio propio: su principal es el objetivo de su unidad, porque su cadena, su evaluación de salida y la mayoría de sus desafíos reúnen lo que la unidad enseñó, y sus secundarios son los demás objetivos que sus seis desafíos ejercitan. Si esto es así, el curso entero admite la forma de una espina: la cabeza es el propósito general; la columna, el orden de las unidades, cada una con su tramo; cada clase es un nudo de ese tramo, unido a su objetivo principal, y los siete objetivos flotan alrededor de la columna, sostenidos por las clases que los alimentan.
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