Temperatura, Equilibrio Termodinámico y la Ley Cero
La temperatura no es solo un indicador de frío o calor; es una magnitud fundamental para comprender cómo los sistemas físicos alcanzan el equilibrio. En este contexto, la Ley Cero de la Termodinámica y su relación con la medición de temperatura juega un papel esencial al explicar por qué los termómetros funcionan y cómo es posible establecer escalas confiables. Este principio, que conecta cuerpos aparentemente aislados, es la base para entender fenómenos térmicos que influyen tanto en la ciencia como en nuestra vida cotidiana. Acompáñanos a explorar cómo este concepto da sentido al comportamiento del calor y la energía.
Objetivos de Aprendizaje:
Al completar esta clase el estudiante será capaz de
- Comprender el concepto de temperatura como una magnitud relacionada con el equilibrio termodinámico.
- Explicar el proceso de termalización y su carácter irreversible en sistemas físicos.
- Definir el equilibrio termodinámico y su relación con la temperatura de los cuerpos.
- Analizar la Ley Cero de la Termodinámica como base para la medición de temperaturas.
- Describir el funcionamiento de los termómetros y su dependencia de propiedades termométricas.
- Identificar las propiedades físicas utilizadas en diferentes tipos de termómetros, como resistencia eléctrica y dilatación térmica.
ÍNDICE DE CONTENIDOS:
Equilibrio termodinámico
Los termómetros y la medición de la temperatura
En las clases anteriores, al revisar el concepto de calor, fue necesario hablar en términos de la temperatura, a pesar de que poco o nada se había explicado para establecer dicho concepto. Ahora comenzaremos a llenar ese vacío abordando la temperatura y el equilibrio termodinámico entre los sistemas físicos.
Equilibrio termodinámico
Cuando dos cuerpos se ponen en contacto, decimos que ocurre un intercambio de energía. Como vimos anteriormente, el calor es una «cierta energía térmica en tránsito». Además, los experimentos sugieren que, en ausencia de agentes externos, el calor siempre fluye desde el cuerpo más caliente hacia el más frío. Debido a esto, se espera que la energía contenida en los cuerpos y su temperatura cambien con el tiempo.
Luego de un tiempo en contacto, el intercambio de calor se detiene. Cuando esto ocurre, se dice que los cuerpos están en equilibrio termodinámico y, en consecuencia, tienen la misma temperatura.
Lo primero que notamos al observar este fenómeno es que se trata de un proceso irreversible. Dos cuerpos a distinta temperatura, al ponerse en contacto, siempre tenderán al equilibrio térmico. Sin embargo, el proceso inverso no ocurrirá a menos que se ejerza una acción externa. Este proceso de aproximación al equilibrio térmico se conoce como termalización.
Ley Cero de la Termodinámica
Es posible generalizar estas ideas para muchos cuerpos; es decir, cuando varios cuerpos están en equilibrio térmico se espera que sus temperaturas sean la misma. Esta idea es cristalizada por la ley cero de la termodinámica.
Si dos sistemas, cada uno separadamente está en equilibrio térmico con un tercero, entonces están en equilibrio térmico entre si.
La ley cero es la base fundacional para la medición de temperaturas: colocamos un cuerpo cuya temperatura deseamos medir en contacto con un segundo cuerpo que exhibe algún comportamiento cuya dependencia de la temperatura es bien conocida y esperamos a que alcancen el equilibrio térmico. El segundo cuerpo es llamado «termómetro». La ley cero garantiza que si hemos calibrado este segundo cuerpo respecto a algún otro termómetro estándar, entonces siempre tendremos resultados consistentes. Si lo pensamos bien, de esto se infiere una forma más intuitiva de establecer la ley cero y es la siguiente: «Los termómetros funcionan».
Los termómetros y la medición de la temperatura
En términos de lo que hemos revisado hasta ahora, podemos establecer las siguientes consideraciones para los termómetros:
- Para que un termómetro funciones correctamente, es necesario que su capacidad calorífica sea mucho menor a la del objeto cuya temperatura se desea medir. Si esto no ocurre, la acción de medir podría afectar la temperatura del objeto.
- Los termómetros se basan en alguna propiedad termométrica establecer sus mediciones. Galileo utilizó un termómetro de agua basado en la dilatación térmica, Fahrenheit hizo lo propio con termómetros basados en alcohol y mercurio. Otros formas de hacer lo mismo es observando cómo cambia la resistencia eléctrica de un conductor debido a la temperatura, utilizando la dilatación térmica de los gases (desde la ecuación de los gases ideales), etc.
Propiedades termométricas
Todos estos métodos utilizan una propiedad medible como la resistencia eléctrica, la presión o el tamaño, que dependen generalmente de una función complicada de la temperatura. A pesar de que ninguna de estas propiedades es completamente lineal sobre todo su rango de posibilidades, tampoco tenemos la necesidad de considerar el rango completo; si el rango es lo suficientemente estrecho, tenemos una relación casi lineal que podemos aprovechar.
El problema de la temperatura absoluta
El problema con estas consideraciones es que las medidas de temperatura obtenidas en función de una graduación de alguna propiedad termométrica. Son medidas de forma relativa. De aquí emerge la pregunta ¿Existirá alguna medida absoluta de temperatura? Durante el siglo 19 se resolvió ese problema a través de un argumento de la «máquina de Carnot». Luego se encontró que la temperatura se podía definir en términos estadísticos y esta es lo que utilizamos actualmente. Sin embargo, para revisar estas ideas con propiedad es necesario pasar primero por las nociones de micro y macro estados.
